Pedro Guerra

Colaboran:













 

Garzón Céspedes (Cuba)
Director de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica

El Festival del Sur, cada año, desde 1.991, posibilita que narradores orales escénicos de Argentina y Colombia, de Costa Rica y Cuba, de México y Perú, de Uruguay y Venezuela, entre otros, no sólo den a conocer su  trabajo y se conozcan entre sí, con los narradores canarios y peninsulares en Canarias, sino que puedan llegar a la Península Ibérica y que la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica pueda, entre otras realizaciones, hacer muestras como "Contar con Madrid", "Contar con León" o "Contar con Valladolid".

A través de los dos encuentros del Festival del Sur, el teatro y la Narración Oral llegan año tras año a públicos de todas las edades, de las más diversas procedencias y en los más diversos espacios escénicos, contribuyendo poderosamente a desarrollar su sensibilidad, su juicio y capacidad de imaginar, su formación y su calidad de vida. Influyendo desde el arte, y propiciando acciones y nuevas actuaciones en cadena, que contribuye  a hacernos más humanos a todos, y mejor a este mundo nuestro, tan  necesitado de reflexión y de luminosidad, de crítica y de justicia, de expresión y de comunicación, de amistad y de solidaridad, de confianza y de amor.

 
Petra Martínez y Juan Margallo (España)
Actores

El Festival de Agüimes nos trae a la memoria recuerdos de América Latina: Manizales, Caracas, Bogotá, San Juan de Puerto Rico. El festival de Agüimes tiene en común con ellos el que mantiene, todavía las ganas de discutir, de convivir, de mostrarnos unos a otros por dónde andamos, qué pensamos, qué queremos.

Hay un lugar que facilita todo esto en el Festival de Agüimes: es Alcatraz", donde sopla el viento, donde comemos juntos, reímos y bailamos y volvemos cada noche, después de haber visto varias obras de teatro y haber ido de excursión a una taberna, de cuyo nombre no consigo acordarme, excavada en plena roca, en la falda de una montaña. ¡Que dure muchos años!.

 
Luis Molina  (España)
Director Del Celcit

Si tomamos en consideración las dimensiones de Agüimes, su condición de pueblo isleño y sus limitados recursos económicos, con mucha mayor razón podremos afirmar que lo que ocurre en Agüimes es una verdadera proeza. Nunca las cifras, ni los cuadros estadísticos, podrán reflejar lo que verdaderamente han significado para quienes tuvieron la oportunidad de tomar parte en foros, seminarios, talleres y representaciones, las experiencias compartidas con los creadores y grupos de África, Europa y América Latina que llegaron hasta allí.

Sólo me resta darle las gracias por habernos permitido, tanto a mí como a quienes estamos al frente del CELCIT, compartir esta humana experiencia, y desear que el Festival del Sur siga siendo un espacio de hospitalidad para los teatristas de los tres continentes y un lugar de encuentro para quienes en el mundo han elegido y trabajan en este oficio de la esperanza.Un fuerte abrazo.

 
César Oliva (España)
Catedrático de la Universidad de Murcia
Grupo de participantes en el Festival del Sur, entre los que se encuentran Juan Margallo, Rubén Pagura y Elena Shaposnik.
Agüimes limita al norte con Cádiz y quizás también al este, con C asablanca y al oeste, con Grupo de participantes en el Festival del Sur, entre los que se encuentran Juan Margallo, Rubén Pagura y Elena Shaposnik. Manizales y La Habana. Festivales que, sumados, dan prueba de la diversidad y variedad de esta singular muestra de artes escénicas. Desde la comedia ideada por el grupo latinoamericano de vanguardia, hasta la danza africana servidora del tambor constante y pertinaz, pasando por el ingenioso juego escénico venido de la península. La mezcla, el cruce, el mestizaje de formas y conceptos, es lo que el espectador puede detectar del Festival europeo más africano, del Festival africano más

latinoamericano, y del Festival latinoamericano más europeo: El Festival del Sur.  Agüimes es, pues, convivencia continua, amén de cordialidad. En un momento en el que los festivales son "tanto cuestas tanto vales", no está de más experimentar que allí, en tan singular enclave canario, como en pocos eventos similares sucede, se va a convivir, a contrastar experiencias con colegas de  tres continentes, a discutir llegado el caso, a unir espectadores y público en continuos actos de interrelación.

Por eso existe el Festival del Sur frente a otros festivales colosos. Porque les puede vencer la ponderación de lo pequeño, en la intimidad, en los deseos de compartir éxitos y palmas. Por eso demuestra que en la política (aunque sea cultural) no todo es presupuesto. Agüimes es el gran ejemplo de lo posible.

 
Rubén Pagura  (Costa Rica)
Actor
El actor Rubén Pagura, miembro del Teatro Quetzal, Costa Rica, encarna al personaje de "El viejo y el mar".

Hemos conocido ya muchos festivales, pero e l Festival del Sur  sigue siendo nuestro predilecto. El actor Rubén Pagura, miembro del Teatro Quetzal, Costa Rica, encarna al personaje de "El viejo y el mar". Sólo el Festival de Cádiz, en sus primeras ediciones, nos dejó impresiones equiparables, y  leyendo la cronología de sus diez años de vida, nos enteramos que fue Juan y Petra Margallo quienes lo apoyaron en sus primeros pasos.

Ellos también convivieron en "Alcatraz" y en los múltiples espacios propiciatorios del encuentro tan personal y humano; la generosa hospitalidad de los organizadores y del pueblo de Agüimes, hacen del Festival del Sur un evento único que, sin duda, contribuye a ennoblecer y enriquecer profesionalmente y humanamente a quienes hemos tenido el privilegio de participar en él. Nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Agüimes por su visionario apoyo, al quijotesco Antonio Lozano y a su ejemplar equipo de colaboradores, y nuestros más fervientes deseos de que el Festival del Sur cumpla muchos, pero que muchos años más.

 
Jaime Salom (España)
Dramaturgo

Reconozco que ignoraba todo de la Villa de Agüimes, hasta que fui invitado a participar en su festival, en la edición 1996, para dar lectura de  mi obra "El otro William".

Ello me dio ocasión de asistir a unos de los acontecimientos más interesantes del panorama internacional, no sólo por la calidad de los espectáculos y de la altura   intelectual de los coloquios, en los que autores, directores, actores y ensayistas  teatrales los comentaban a la mañana siguiente, sino también por entablar amistad con gente de mi misma profesión, venida de distintos países, de este y del otro lado del Atlántico, así como reencontrarme con viejos amigos y colaboradores, como el actor americano Nelson Landrie que había sido protagonista, en Estados Unidos, de dos de mis obras.

El atractivo pueblo de Agüimes, ofrece el encanto de sus cuidadas calles, de sus silencios, del tipismo de sus pequeños comercios y bares, tan humanos, tan acogedores...Con su recoleta plaza, una joya a la que dan sombra y frescor sus árboles centenarios, que parecen que hayan recogido bajo sus hojas toda la paz y la serenidad de esas afortunadas islas y en donde gustaba sentarme para recordar aquellas palabras de Montaigne: "yo conozco un lugar donde el tiempo descansa".

Agradezco profundamente al Festival, a los habitantes, a los organizadores y a mis compañeros el haber podido disfrutar de unos días de amistad, de trabajo y de relajación, que difícilmente podré olvidar nunca. ¡Ah!, y el deseo de haberme despertado el deseo de volver a Agüimes cuanto antes.    

 
Grupo La Zaranda (España)
Teatro Inestable de Andalucía La Baja
Recalamos por primera vez en Agüimes de noche, hace algunos años, exhaustos de una larga gira. Aún no sé por qué nos quedamos en vela esperando a unos músicos senegaleses. El encuentro fue magnético, uno de esos momentos en que somos conscientes de que se está creando algo memorable. Los tambores prendieron aquella profunda madrugada nuestra memoria. A los pocos días, también en la noche, volvíamos al aeropuerto cargados de incipiente nostalgia; al alejarnos del albergue el eco de los tambores, el eco que deja el público de Agüimes, el eco de las conversaciones, de versos y de borracheras, seguía retumbando alrededor del faro de Arinaga. Ese eco se ha seguido extendiendo desde entonces, llegando a las barras de algunos bares madrileños, a los bulevares de la periferia parisina, a hermosas quintas de Buenos Aires y a tantos sitios que coinciden con tantos amigos. Son diez años ya que dura este eco, diez años en que las gentes de teatro tenemos un lugar para seguir soñando. ¡Gracias Agüimes! ¡Felicidades por el esfuerzo hecho realidad!
 
Elena Shaposnik (Argentina)
Coordinadora General del CELCIT

Trabajando desde el CELCIT, en Caracas, con un empuje que nos llegaba de un tal Antonio Lozano, Concejal de Cultura de un lejano pueblo de Canarias llamado Agüimes, habías que hacer realidad un Festival de Teatro de Tres Continentes, sin casi contar con recursos económicos....

Y como nos unía la misma locura, el mismo loco deseo de hermanar a los teatristas de Europa, América Latina y África, pusimos manos a  la obra a esa empresa que parecía tan utópica y, al mismo tiempo, tan hermosa...

Luis Molina y Elena Shaposnik

Desde Canarias, sin conocer aquel pueblo, nos parecía imposible entender cómo aquello podía ser real...Nosotros lográbamos que los grupos latinoamericanos llegaran hasta allí (tarea nada fácil, por cierto) y, cuando volvían , hablaban maravillas de Agüimes. Describían el lugar donde de hospedaban, el albergue de Arinaga, al que desde el principio bautizaron "Alcatraz", con una mezcla de menosprecio y nostalgia.

Por fin, en el quinto Festival pude asistir personalmente y vivir en carne propia la experiencia. Conocer a Antonio Lozano, Antonio Morales y a todo el equipo que conforma el Ayuntamiento de Agüimes, me permitió comprender inmediatamente el milagro que allí se producía....

En esa mi primera experiencia en Agüimes pude presenciar, en Alcatraz y a altas horas de la madrugada, cómo se producía un milagro indescriptible entre bombos africanos, cante flamenco, tangos argentinos...un diálogo donde las barreras idiomáticas eran derribadas por el más puro arte ...y sentí, como nunca antes, que aquel esfuerzo de tantos años tenía mucho sentido ...valía la pena...

Ante todas estas maravillas, cómo no comprender que todo el mundo quiera regresar una y otra vez...

Hago votos porque el Festival del Sur siga consolidándose...Porque podamos celebrar los veinte años todos juntos, y  porque Agüimes y su gente sigan brindando ese espacio que anualmente propicia la confraternidad de los teatristas de tres continentes, con ese calor humano que hace de este Festival del Sur una experiencia única y entrañable.

 
Alfonso Sastre
Dramaturgo
Un alto en el camino. De izquierda a derecha, Antonio Abdo, Pilar Rey, Alfonso Sastre y Pepe Dámaso.

Desde luego, de cualquier festival de teatro se puede decir que es un producto milagroso; pero es que, en el caso de Agüimes, se construyó sobre una infraestructura...imaginaria, y el horizonte era, y es, ofrecer un  punto de confluencia nada menos que a Tres Mundos. Agüimes está geográficamente en ese punto, pero había que tomar conciencia de esa privilegiada situación geoespiritual y tener un espíritu poético en el sentido originario de esta palabra. Agüimes es, así, un Festival de poetas y el Festival de los poetas: de la palabra y de la  voz, del gesto, de la plástica, de la música, de la arquitectura; en definitiva, del teatro.

Darse cuenta de eso, de dónde está Agüimes, y de las virtualidades de esa situación geo-espiritual, fue la base de esta feliz ocurrencia: hacer allí, sobre una estructura más virtual que real, un lugar de grandes encuentros teatrales. Yo os felicito con el corazón en la mano, a los diez años del comienzo de aquella gran aventura. Hondarribia, mayo 1997.     

 


Opiniones