En momentos de dificultades económicas, ya se sabe que la cultura es la primera víctima. Es curioso que la que, entre todas las actividades humanas, ha sido siempre la que más ha contribuido a afrontar la adversidad, la que desde sus diversas disciplinas creativas ha puesto su potencial crítico al servicio de la sociedad sea siempre la gran damnificada. Y ello, a pesar de que tan decisiva aportación constituya un factor de desarrollo económico de primer orden y, por ende, sostenible como pocos otros.
El Festival del Sur no se ha librado del embate: las aportaciones de los organismos públicos se han visto, salvo excepciones, mermadas por la reducción generalizada de presupuestos.
No es el primer obstáculo que debe sortear el Encuentro Teatral Tres Continentes en sus veintitrés años de historia y, desde luego, no será éste el que nos haga cejar en el empeño de seguir adelante con un proyecto que se hace más importante que nunca. ¿O acaso es éste el momento de negar al ciudadano el derecho a buscar en la creación cultural respuestas a las dificultades colectivas, de renunciar a la reflexión sobre los problemas que conmocionan al planeta, de empujarlo a atrincherarse en los asuntos locales y olvidarse de lo esencial, nuestra pertenencia a un mundo cada vez más ajeno a la voluntad de la sociedad civil?
El Festival del Sur nació para afrontar estos retos y, cuanto más se agudizan éstos, más sentido cobran. Nació lejos de los fuegos artificiales de la cultura que mucho gasta y poco hace. Está hecho, desde su nacimiento, de esa materia incombustible que nutre a los sueños y a las esperanzas del ser humano, y, por ello, resiste a las embestidas de las crisis. Y, en son de fiesta, persiste en su empeño de crear en Agüimes un espacio para el encuentro y el diálogo entre creadores venidos de los tres continentes que cada año, se dan cita aquí.
Seremos quizá en esta ocasión algunos menos, pero también más resistentes, más entusiastas, más convencidos de los objetivos que nos mueven. Y, puestos a resistir, nos apoyaremos en personas, instituciones y pueblos que fueron ejemplo en esa lucha: rendiremos homenaje a Miguel Hernández cuando se cumple el siglo de su nacimiento, celebraremos los 35 años del CELCIT en su batalla por la integración latinoamericana a través del teatro, reflexionaremos en el simposio sobre los 50 años de las independencias africanas y la frustración que las acompañó.
El Festival del Sur, pues, sigue adelante, organizado por el ayuntamiento de Agüimes y apoyado por instituciones que se han visto obligadas a reducir su aportación, por las decenas de voluntarios que lo hacen posible, por la generosidad de sus participantes. Les invitamos a todos a unirse a la fiesta del teatro. A la fiesta de la cultura y de la amistad. Y a todos los que nos visitan en estos días, artistas y público, les damos una bienvenida afectuosa y fraternal.
Antonio Morales Méndez
Alcalde de Agüimes |